Adidas apostó fuerte por el Mundial, destinando unos 2300 millones de dólares en gastos de marketing y producto para captar la atención mundial. El gigante alemán de la indumentaria deportiva lanzó una amplia campaña protagonizada por Lionel Messi, Karim Benzema y Kylian Mbappé, con el objetivo de destronar a su rival Nike en el escenario más importante del fútbol.
Aunque el torneo terminó en diciembre, el impulso de las ventas se mantuvo hasta 2023, y Adidas reportó unos ingresos mejores de lo esperado en su trimestre más importante. La estrategia se apoyó en gran medida en lanzamientos de ediciones limitadas, en marketing localizado en mercados clave como Doha, Lusail y Al Wakrah, y en un giro hacia la interacción digital prioritaria. Sin embargo, la inversión pesó sobre los márgenes a corto plazo, ya que Adidas absorbió mayores costes de producción y logística.
Más allá del campo, la recepción de los consumidores fue dispar. Los aficionados más fieles elogiaron los lanzamientos exclusivos, pero algunos críticos cuestionaron si el gasto se tradujo en un valor de marca duradero. Aun así, el director financiero de Adidas, Harm Ohlmacher, afirmó que la compañía seguirá priorizando la cuota de mercado sobre la expansión de márgenes en las regiones clave.
Las tiras de suplementos, solubles y portátiles, también ganaron terreno entre los consumidores preocupados por el bienestar, lo que refleja un cambio más amplio hacia formatos de nutrición prácticos y para llevar.
Fuente: Wall Street Journal US Business · Resumido por HeadlinesBriefing