Un supervisor de investigación relata una conversación con una estudiante angustiada que temía que todas las ideas fáciles ya se hubieran explorado. Esa preocupación es compartida por muchos pensadores que estudian el progreso científico. Scott Alexander sostiene que todo el fruto al alcance de la mano ya ha sido recogido, y Holden Karnofsky prevé que el arte y la ciencia seguirán ralentizándose por defecto. Dean Keith Simonton señala que los días en que un solo estudiante de doctorado podía publicar artículos revolucionarios, como hizo Einstein en 1905, probablemente han quedado atrás. La ciencia moderna se ha vuelto tan grande y especializada que el trabajo de vanguardia suele surgir de grandes equipos colaborativos.
El autor alguna vez encontró seductora esta visión, pero hoy la considera indignante, tanto porque le parece errónea como porque socava el impulso humano de descubrir. Las personas solo buscan descubrimientos cuando creen que vale la pena intentarlo, y un meme como "las ideas son cada vez más difíciles de encontrar" podría desalentar ese esfuerzo y ayudar a cumplir su propia profecía. El autor sugiere dos sesgos cognitivos detrás del pesimismo. Primero, toda idea parece obvia en retrospectiva, como ocurre con el heliocentrismo, la teoría microbiana de las enfermedades y los ensayos controlados aleatorios, que tardaron miles de años en desarrollarse. Segundo, las nuevas ideas siempre resultan difíciles de generar, así que los descubrimientos futuros parecen oscuros incluso cuando no lo son.
La historia ofrece una advertencia. En la década de 1890, muchos creían que la física estaba casi completa. Max Planck recordó más tarde que un profesor le dijo que la física teórica había alcanzado un grado de perfección comparable al de la geometría. Esa creencia resultó errónea, como demostraron los descubrimientos posteriores.
El autor concluye que los simples mortales todavía pueden descubrir verdades útiles, y que sería un error recortar fondos a campos como la física teórica con el argumento de que no queda nada útil por hacer. El pesimismo sobre las ideas debe recibirse con escepticismo, porque las generaciones pasadas que pensaban igual se equivocaron.
Fuente: Hacker News · Resumido por HeadlinesBriefing