Kimberly-Clark pronóstica una disminución en las ventas del tercer trimestre y mantiene su pronóstico para el año, tras una tormenta de redes sociales en China sobre los pañales de la empresa este verano.
La controversy comenzó en julio cuando las redes sociales chinas estallaron después de que informes vincularan los pañales Huggies de Kimberly-Clark a una retirada de producto en Estados Unidos por posible contaminación con asbesto. La marca enfrentó una reacción intensa en plataformas como Weibo y WeChat, con consumidores exigiendo responsabilidad y boicoteando productos.
Kimberly-Clark respondió destacando sus protocolos rigurosos de pruebas y negando riesgos de seguridad para los consumidores. A pesar de las aseguraciones de la empresa, el daño a la reputación impactó significativamente las ventas en el mercado chino, crucial para su estrategia de crecimiento global.
La empresa mantuvo su guía de ingresos y beneficios para todo el año, pero reconoció las presiones en el mercado chino. Analistas señalaron que el incidente subraya la importancia de la sensibilidad cultural y una gestión rápida de crisis en el sector de bienes de consumo de Asia. La empresa ha lanzado desde entonces una campaña de relaciones públicas para reconstruir la confianza.
Fuente: Wall Street Journal US Business · Resumido por HeadlinesBriefing