Las competiciones de la Champions League siguen creciendo, con más equipos, más partidos y un promedio más bajo de lo que se juega en cada encuentro. El escritor Bill Connelly sostiene que este exceso merece la pena en gran medida, porque crea espacio para las historias. Las rondas eliminatorias más amplias han permitido que clubes como el Bodø/Glimt pasen de ser candidatos a sorpresa, eliminando por el camino al Manchester City, al Atlético de Madrid y al Inter de Milán, al tiempo que han dado a las potencias en crisis tiempo para recuperarse.
La primera jornada generó dudas, ya que los grandes vencieron a sus rivales más débiles por un global de 16-2 y los debutantes LASK, Sabah y Viking perdieron todos sus partidos. Aun así, hubo momentos destacados: el Como dejó atrás al RB Leipzig en su primer partido de fase de grupos europea, y el Real Madrid superó al Inter de Milán en un duelo de la realeza europea.
La segunda jornada ofreció los giros argumentales que faltaron en las primeras rondas. La historia principal fue el Viking FK, un club de Stavanger con una larga trayectoria de éxitos regionales y nacionales, noches europeas ante nombres como el Barcelona, el Chelsea y el Mónaco, y una célebre victoria por 4-2 sobre el Chelsea en el antiguo Stavanger Stadion en la UEFA Cup 2002-03. El martes, en su estadio, el Viking marcó tres goles ante el Bayern Múnich y frustró a los gigantes alemanes.
Al inicio de una fase de liga de ocho partidos, los resultados tienen consecuencias limitadas y las sorpresas son raras, lo que hace que el rendimiento del Viking sea especialmente memorable. La noche fue, en palabras del escritor, un auténtico espectáculo.
Fuente: ESPN Soccer · Resumido por HeadlinesBriefing