Una lista creciente de premios literarios ha reconocido obras en las que se utilizó la inteligencia artificial, o se sospecha que se utilizó, en el proceso de escritura. Algunas de estas obras fueron abiertamente asistidas por IA desde el principio, mientras que otras fueron clasificadas como asistidas por IA solo por los organizadores, quienes no especificaron cuánto contribuyó la tecnología.
El Premio Literario Nikkei Hoshi Shinichi es uno de los ejemplos más claros. Kamome Ashizawa creó 101 relatos en tres semanas con IA, y su cuento ganador fue escrito mayoritariamente por una persona, con una pequeña ayuda de la IA. "The Last Painter", de Toh Katagiri, fue clasificado como asistido por IA sin explicación, aunque un compañero finalista afirmó que Katagiri aseguraba haber escrito personalmente cada frase. Para el 13.º premio Hoshi se recibieron 2.107 obras, y los organizadores contabilizaron 491 como parcialmente creadas por IA. Tres de los cuatro ganadores de la categoría general habían utilizado IA en algún momento del proceso.
Otros proyectos hacen de la IA el eje de su forma. La Biblioteca de Libros No Humanos utiliza visión artificial y procesamiento del lenguaje para encontrar combinaciones poéticas en libros físicos y publicar nuevos volúmenes. "Výsledky vzniku" se produjo entrenando GPT-2 con 2.108 obras en eslovaco, y después los poemas fueron seleccionados y ligeramente editados por creadores humanos. "Re Rites", de David Jhave Johnston, se define abiertamente como "poesía Humano + A.I.".
La lista también incluye obras cuyo uso de la IA se reveló abiertamente y fue bien recibido por las bases del concurso, como "Stargazers", de Ruei-Jie Chang, que usó ChatGPT como punto de partida y exigió a los participantes documentar su proceso. En conjunto, estos casos muestran lo amplio que se ha vuelto el abanico de participación de la IA en la escritura premiada.
Fuente: Hacker News · Resumido por HeadlinesBriefing