Un día antes del viaje del Manchester United al Atlético de Madrid por la Liga de Campeones, el club emitió un comunicado sobre el capitán Bruno Fernandes, citando una "molestia por lesión", pero subrayando que "no hay nada de qué preocuparse". Su actuación aquella noche sugirió lo contrario.
Las críticas han comenzado a envolver al jugador que fue el mejor de la Premier League la temporada pasada. Su forma se ha convertido en un problema inesperado para Michael Carrick, lo que refleja en términos más amplios la situación del Man Utd. Tan a menudo salvador del United, Fernandes es ahora el lastre de su equipo. Si no contribuye en ataque, prácticamente no aporta nada más, y la fragilidad del United significa que no pueden permitirse pasajeros.
Dejar a Fernandes en el banquillo sería una decisión audaz de Carrick. Mason Mount sería el reemplazo obvio, y Matheus Cunha también puede jugar como mediapunta. Ambos serían opciones experimentales en aguas turbulentas. El viaje del domingo a Leeds, en directo por Sky Sports, se considera un partido que hay que ganar. Sin embargo, dejar fuera al mejor jugador del United tiene un peso simbólico importante, y si la decisión sale mal, Carrick se expone a críticas aún mayores.
Fernandes no ha estado en su mejor momento en toda la temporada. Quizás tenía las piernas agotadas tras el Mundial, o la carga de responsabilidad en el Manchester United Football Club le pesa demasiado. Ha sido el único punto de positividad y, como capitán, debe enfrentarse a los críticos de los medios cuando los resultados no son satisfactorios. Carrick ha confiado mucho en él, con Fernandes jugando el 96 por ciento de los minutos disponibles bajo las órdenes del entrenador, pero la caída es evidente en su productividad y en su lenguaje corporal.
Fuente: Sky Sports Champions League · Resumido por HeadlinesBriefing