SpaceX, de Elon Musk, está adquiriendo licencias de espectro para construir una red móvil que compita directamente con grandes operadores de telecomunicaciones como Verizon y AT&T. El movimiento supone una audaz expansión más allá de las comunicaciones por satélite hacia los servicios inalámbricos terrestres. Aunque los detalles siguen siendo limitados, la iniciativa podría cambiar la forma en que los estadounidenses acceden a datos móviles de alta velocidad, especialmente en zonas rurales y desatendidas. Los analistas consideran que se trata de una jugada estratégica para integrar la infraestructura satelital de Starlink con una red 5G terrestre, lo que podría ofrecer una cobertura nacional a menor coste.
La adquisición incluye licencias en varias bandas de frecuencia, algunas de las cuales están actualmente subutilizadas o en manos de proveedores más pequeños. SpaceX aún no ha revelado un calendario de lanzamiento, pero los expertos del sector sugieren que una fase piloto podría comenzar en dos años. Si tiene éxito, la red podría desafiar el dominio de los tres grandes operadores y provocar un escrutinio regulador sobre la asignación de espectro.
Este desarrollo subraya la ambición de Musk de controlar todas las capas de la conectividad, desde el espacio hasta el smartphone. También plantea interrogantes sobre la competencia, los precios y el futuro de la regulación de las telecomunicaciones en Estados Unidos.
Fuente: Wall Street Journal US Business · Resumido por HeadlinesBriefing