El Manchester City ganó 3-0 en Anfield el domingo, un resultado que pocos se sorprendieron de ver pese a la hostilidad previa al partido y a la nube persistente de su veredicto de culpabilidad. El entrenador Enzo Maresca restó importancia al escándalo calificándolo de "ruido", un enfoque que los críticos considerarían inapropiado, ya que el veredicto supone una amenaza casi existencial para el club. Aun así, el planteamiento de Maresca funciona: nombrar el miedo, bloquearlo y controlar lo que se puede controlar. Los jugadores del City fueron abucheados y llamados tramposos por los aficionados del Liverpool, pero han enfrentado situaciones peores en sus carreras, y varios ya habían incluido cláusulas de protección en sus contratos cuando llegaron al club.
El Liverpool, sin Dominik Szoboszlai, Alexander Isak, Cody Gakpo y Hugo Ekitike, logró poco en una primera mitad discreta. El partido cambió después de que Ryan Gravenberch recibiera su segunda tarjeta amarilla, una decisión que el autor consideró menos severa que la primera. Entonces, el City mostró la serenidad que ha definido su temporada.
En otros partidos, el Manchester United y el Tottenham empataron 1-1, un resultado que apenas alivió la presión sobre Michael Carrick y Roberto De Zerbi. En España, el Real Madrid ganó 1-0 un partido feo al Villarreal, eclipsado por las conocidas payasadas de José Mourinho y la tarjeta roja de Vinícius Júnior. El Arsenal también ganó pese a una segunda mitad descuidada, y el Barcelona, el Bayern Múnich y el París Saint-Germain también plantearon interrogantes propios.
Fuente: ESPN Soccer · Resumido por HeadlinesBriefing