Los precios del petróleo subieron más de un 2% cuando el crudo Brent superó los 111 dólares por barril, mientras los operadores evaluaban nuevos ataques contra la infraestructura energética de Arabia Saudí y el riesgo de nuevas hostilidades entre Estados Unidos e Irán.
Los movimientos reflejan la creciente preocupación de que los ataques contra instalaciones energéticas saudíes puedan interrumpir el suministro justo cuando los flujos de petróleo de Oriente Medio empezaban a recuperarse. Los participantes del mercado observan de cerca si las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensifican, ya que cualquier conflicto adicional en la región podría restringir los envíos desde una de las zonas productoras de petróleo más importantes del mundo.
Las subidas de precio subrayan lo rápido que los acontecimientos geopolíticos pueden alterar los mercados energéticos. Incluso las interrupciones moderadas del suministro pueden provocar reacciones bruscas en los referentes del crudo, sobre todo cuando los operadores ya tienen dudas sobre la rapidez con la que la producción volverá a niveles normales.
Para consumidores y empresas, el alza del Brent por encima de 111 dólares podría trasladarse a mayores costes de combustible y transporte si la presión persiste. Se espera que analistas e inversores sigan de cerca la evolución en Arabia Saudí y en el conjunto del Golfo para determinar si la prima de riesgo en los precios del petróleo se mantiene o se desvanece.
Fuente: Wall Street Journal US Business · Resumido por HeadlinesBriefing