En los días previos a su renuncia como embajadora de Estados Unidos en Grecia, Kimberly Guilfoyle trabajó frenéticamente para salvar su puesto. A medida que se acumulaban revelaciones perjudiciales, comenzó a llamar a funcionarios de la administración y a personas cercanas al presidente Trump, buscando restar importancia a la información del Wall Street Journal que sugería que había utilizado su cargo para obtener beneficios personales.
El esfuerzo no tuvo éxito. La posición de Guilfoyle ante el presidente se deterioró a medida que la información se extendía, y su puesto en Atenas se volvió insostenible. Su renuncia puso un abrupto fin a una misión diplomática que había despertado escrutinio desde el principio.
El episodio es una de las varias noticias del boletín de negocios del Journal del 14 de octubre. La misma edición informa de que los ataques aéreos de Estados Unidos no logran frenar el auge mundial de la cocaína, un problema que persiste pese a los esfuerzos militares y de control sostenidos en la región.
También en el boletín, un ciudadano saudí ha sido acusado de haber instalado micrófonos ocultos en las oficinas de OpenAI, la empresa de inteligencia artificial. El caso plantea nuevas dudas sobre la seguridad de las compañías que trabajan en algunas de las tecnologías más sensibles del sector.
Fuente: Wall Street Journal US Business · Resumido por HeadlinesBriefing