U.S.S. Lincoln ha salido de su base en Nueva York en un viaje de 13,000 millas de regreso a la costa este de EE. UU., tras un mes de reparaciones.
La partida llega cuando el país enfrenta una escasez crítica de componentes esenciales para la red, generando temores de que una falla del sistema eléctrico deje a cientos de miles sin energía durante los picos de demanda. Los analistas señalan la limitada oferta de aislantes de alta tensión y conductores de cobre necesarios para modernizar líneas de transmisión envejecidas, un cuello de botella que podría paralizar la capacidad del sistema de entregar los 1,000 megavatios requeridos durante tormentas invernales. Agencias federales y líderes industriales exigen acelerar la adquisición y fabricación nacional para cerrar la brecha, mientras el viaje del buque por el Atlántico simboliza el impulso más amplio de modernizar la infraestructura de EE.
UU. Se espera que el barco llegue de nuevo a Nueva York a principios de septiembre, marcando un retorno simbólico en la carrera por asegurar el futuro energético del país.
Fuente: New York Times Top Stories · Resumido por HeadlinesBriefing