Los costos energéticos disparados en Ohio—precios de electricidad hasta un 50% más altos en seis años y precios de gas en aumento—han alimentado la oposición local al rápido crecimiento de centros de datos. Desde 2020, la industria de centros de datos de Ohio se ha expandido nueve veces, convirtiendo a Columbus en el segundo mercado de más rápido crecimiento del país. A pesar de este impulso, los votantes no han conectado fuertemente estas preocupaciones económicas y ambientales con las elecciones estatales.
Solo el 3% de los votantes probables de Ohio citaron centros de datos e inteligencia artificial como el factor principal que influyó en su voto al Congreso, con el costo de vida y la política exterior tomando precedencia. En la carrera al Senado entre la demócrata Sherrod Brown y el republicano Jon Husted, y la contienda por la gobernación entre Amy Acton y Vivek Ramaswamy, los temas de centros de datos permanecen periféricos. Comunidades como Granville han aprobado estatutos que prohíben nuevas instalaciones, pero el impacto a nivel nacional ha resultado efímero.
La desconexión destaca que, aunque los desafíos climáticos y energéticos son urgentes, aún no se han traducido en cambios decisivos en el panorama partidista de Ohio.
Fuente: New York Times Business · Resumido por HeadlinesBriefing