El último partido de Lionel Messi con Argentina fue un emotivo despedida digna de una leyenda. En 2004, su padre Jorge Messi envió una cinta VHS a la Asociación del Fútbol Argentino, impresionando al asistente técnico Claudio Vivas y al entrenador principal Marcelo Bielsa, lo que llevó al debut de Messi en la selección nacional. Tras 208 partidos internacionales, Messi se despidió en una victoria 3-0 sobre Benín en el Estadio Monumental de Buenos Aires ante 85.000 aficionados.
El partido incluyó momentos simbólicos: el córner de Messi llevó al gol de cabeza de Nicolás Otamendi en su propio partido de despedida, y Messi anotó un penal para sellar la victoria. El joven Nico Paz entró tarde, combinando con Messi en un gol que simbolizó el relevo generacional. Los aficionados usaron máscaras de Messi, disfrutaron de la música previa al partido y cantaron en homenaje.
Aunque Messi falló una oportunidad de tiro libre tardía, la noche terminó con lágrimas, discursos y un homenaje apropiado a uno de los mejores internacionales de la historia del fútbol.
Fuente: ESPN Soccer · Resumido por HeadlinesBriefing