Los suplentes de Arsenal volvieron a marcar la diferencia en su victoria sobre el Lille, lo que subraya la profundidad de la plantilla que se ha convertido en una seña de identidad de Mikel Arteta. Los jugadores frescos que entraron desde el banquillo cambiaron el ritmo del partido y ayudaron a los Gunners a aguantar un resultado que exigía mucha resistencia.
Sin embargo, la actuación no estuvo exenta de preocupaciones. Viktor Gyökeres sigue siendo motivo de inquietud para el club, y su aportación planteó dudas sobre cómo encaja el delantero en la estructura ofensiva del equipo. Para un equipo con verdaderas aspiraciones al título, la falta de una producción constante de un delantero centro es un problema que no puede ignorarse.
El equipo de Arteta todavía tiene preguntas que responder. La profundidad del banquillo es una clara fortaleza, pero un equipo que aspira a los grandes títulos necesita que sus titulares también rindan. La victoria sobre el Lille será bienvenida, aunque el entrenador sabe que los márgenes en la parte alta de la tabla son muy estrechos.
De cara al futuro, el foco estará en si el banquillo puede seguir aportando soluciones mientras la línea de ataque titular encuentra su ritmo. El resultado muestra buenas perspectivas, pero las respuestas a las grandes preguntas tendrán que llegar en las próximas semanas.
Fuente: ESPN Soccer · Resumido por HeadlinesBriefing