En una decisión histórica que remodeló la monarquía británica, Harry y Meghan anunciaron en 2023 que se retirarían de sus funciones reales de alto nivel, convirtiéndose en *no trabajadores* de la realeza mientras conservaban el título de príncipe y duquesa.
Su partida ocurrió en medio de un creciente escrutinio del papel y las finanzas de la familia real.
El nuevo arreglo del cónyuge los liberó de compromisos oficiales, apariciones públicas y los ingresos que tradicionalmente acompañan a los miembros senior de la familia. En su lugar, perseguirán emprendimientos empresariales independientes, proyectos mediáticos y trabajo filantrópico, con el beneficio añadido de privacidad y flexibilidad.
Aunque la transición fue clara, quedaron preguntas sobre la futura residencia del cónyuge. Los informes sugirieron que se relocalizarían a los Estados Unidos, pero ninguna dirección oficial no ha sido confirmada. Su decisión también provocó debates sobre el papel de la monarquía, con muchos preguntándose si la pareja volverá alguna vez a sus deberes oficiales.
En junio, la casa real confirmó que Harry y Meghan mantendrían sus títulos públicos pero ya no serían remunerados por la Corona, subrayando una nueva era de semi‑retiro para la unión.
Entidades clave: Personas: Harry, Meghan, Reina Isabel II | Ubicaciones: Reino Unido, Estados‑Unis
Fuente: New York Times Top Stories · Resumido por HeadlinesBriefing